Gas: Caos en las Colas de La Habana por Crisis Energética
En pocas palabras
La Habana enfrenta un caos en la distribución de gas licuado, con largas colas y precios elevados. La escasez, agravada por sanciones de EE.UU., fuerza a muchos a cocinar con leña y carbón.
Más detalles
📄 Qué pasó
La capital cubana, La Habana, está viviendo un gran problema con el gas licuado. Cientos de personas hacen colas interminables, muchas de ellas personas mayores, esperando por horas para conseguir una balita de gas.
A menudo, estas personas usan sus tanques vacíos o carritos como asientos mientras la fila avanza lento y con mucha confusión. La distribución no es pareja, y los precios del gas en el mercado informal se han disparado a cifras muy altas. Ante esta situación, muchas familias están regresando a cocinar con leña y carbón.
📄 Dónde y cuándo
Esta situación caótica se ve en varios barrios de La Habana, como Regla, El Cerro y Guanabacoa. También afecta a las provincias cercanas de Artemisa y Mayabeque. El problema se hizo mucho más grave durante el último mes.
Un punto clave fue el 30 de enero de 2026, cuando la administración de Donald Trump impuso sanciones a cualquier país que suministre combustible a Cuba. Esto llevó a que Jamaica, el proveedor habitual de gas licuado para la Isla, dejara de enviar los cargamentos. El 1 de febrero, el tanquero cubano "Emilia" regresó vacío, confirmando la crisis de suministro.
📄 Por qué es importante
Esta escasez de gas tiene un impacto enorme en el día a día de miles de familias cubanas. Cocinar se vuelve una tarea difícil sin el combustible básico, obligando a la gente a usar métodos antiguos como la leña y el carbón.
Esto no solo es incómodo, sino que también puede ser menos eficiente y más contaminante. Además, demuestra cómo las decisiones políticas y las sanciones internacionales pueden afectar directamente la calidad de vida de la gente común en sus hogares.
📄 Qué dicen las partes
La Empresa de Gas Licuado (GLP) de Cuba anunció que distribuiría 15,000 cilindros de gas diariamente en La Habana, Artemisa y Mayabeque. Prometieron que darían prioridad a quienes llevaran más tiempo sin reponer su balita.
También indicaron que los mensajeros solo podrían comprar una balita por cliente al día. Sin embargo, en la práctica, la gente en la calle cuenta que la organización es un desastre y que estas normas no se están cumpliendo. El gobierno cubano no ha emitido comentarios recientes sobre la raíz del problema del suministro.
📄 Qué viene ahora
Lo más probable es que la escasez de gas continúe por un tiempo si la situación con las sanciones no cambia. Las familias cubanas tendrán que seguir buscando formas alternativas para cocinar y aguantar las largas filas.
También es de esperar que los precios en el mercado informal se mantengan altos o incluso suban más. La vida diaria de muchos en Cuba seguirá complicada por esta falta de gas, y habrá que estar atentos a posibles soluciones o empeoramientos de la situación.
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